1 de abril de 2008

Simba



NOTA: Texto y Fotos extraído integramente del Blog Los Perros del Camino

ATENCIÓN ISLA DE MAIPO

Por favor pongan mucha atención a este escrito.
He querido compartirlo con ustedes solo por la necesidad inmensa que tengo de recuperar a "Simba". Amo a los perros, y mas aún a aquellos que han sufrido a costa de los humanos, pero me quito el sombrero ante este humano que reconoce su culpa, se arrepiente del daño causado, y lo ofrende con la sola intención de poder recuperar lo que mas ama en su mundo: su perro. Lo hago para que aquellos que se sientan tocados con este relato se den la oportunidad de seguir su ejemplo, en el arrepentimiento y en una nueva oportunidad.

Es urgente saber donde está Simba.

Le he quitado algunas palabras, pero su relato es verídico. Aquí yo no juzgo a nadie, támpoco ustedes deben hacerlo, todo lo contrario, considero que es muy valiente de su parte hacerlo saber, y demostrar su gran arrepentimiento.

Ojalá todos tuvieran la oportunidad de arrepentirse antes que sea demasiado tarde.
Aquí no es reprochar, todo lo contrario...pongan atención.

Stgo, marzo de 2008

Marcela:
No soy escritora ni nada parecido, haré lo mejor posible por si alguien lo lee algún día.


"COMO PECAS PAGAS"
Dedicado a mi perrito SIMBA

SIMBA, un poodle mediano,llegó a nuestra casa en noviembre de 2004 tenia apenas un año de vida, venia de un departamento donde estaba durante todo el día encerrado en un baño porque sus amos trabajaban todo el día.

Yo jamás había tenido una mascota de ningún tipo, para mi eran señal de suciedad y de cacas por limpiar. Simba se hacia en todos lados, paraba la pata en cualquier parte, siempre fuera de la casa en el patio, pero aun así para mi era un perro sucio. Peleábamos todo el día con mi marido por Simba y cuando mi esposo no estaba yo lo tomaba, lo azotaba contra la pared y le daba de patadas donde le cayeran. Tenia envidia de que su peluquería era mas cara que la mía y que hubiese que llevarlo mas seguido que a mi misma. Me daba rabia recoger su caca y esperaba que mi marido la viera para echarle en cara que el perro era sucio.

Siempre era yo la que lo bañaba, no precisamente porque me gustara, sino por que siempre veía que estaba sucio, pero bañarse era su mayor tortura, porque entre combos y tiradas de mechas lo metía en la tina con agua helada, aunque en invierno mis manos no aguantaban el agua helada, así que ahí era con agua tibia, pero siempre entre golpes. Simba jamás me tiró un mordisco o algo parecido, siempre estaba quieto tratando de evitar el agua en su cara y yo mas agua le echaba donde menos le gustara. Nunca hizo siquiera un gesto de agresividad hacia mí, ni hacia nadie, a no ser que estuviera celoso de mi marido ahí solo hacia un gruñido, pero yo se lo controlaba rapidito gritándolo.

Cuando mi marido no estaba en casa en pleno invierno yo lo amarraba, lo mojaba con la manguera y lo dejaba horas al frío, hasta un poco antes que el llegara, lo soltaba y le decía que se había mojado con la lluvia, que había tenido que salir a buscarlo porque se había escapado.

Simba
se arrancaba de la casa y llegaba ladrando a las 4 de la mañana para que le abrieran la puerta, llegaba todo babeado como si miles de perros le pasaran la lengua por encima, eso era lo que yo percibía. Muchas veces hizo esta gracia hasta que convencí a mi marido que no lo buscáramos mas cuando se arrancara, pero Simba aparecía igual, súper humilde como sabiendo lo que le esperaba. Una golpiza de proporciones.

Pero su caca era mi calma, odiaba recoger caca, odiaba que el se hiciera caca donde fuera.

Siempre se metía debajo de los autos como medida de protección y yo lo sacaba a escobazos solo para pegarle, hasta que convencí a mi marido después de largos 3 años que en Marzo de 2007 lo regaláramos.

Se lo regalamos a mi hermana que tiene 4 hijos y vive en Melipilla, Simba estaba tranquilo por esos lados y la verdad que yo ni preguntaba por el, mi marido si lo hacía pero a escondidas mías yo lo escuché preguntar por el Simba un par de veces, pero me hacia la tonta como si Simba no existiera.

En junio de 2007 atropellaron a Simba, mi cuñado salió con mi sobrino a dar una vuelta a la cancha que está en frente de su casa, de vuelta de la cancha Simba cruzó la calle sin mirar y una camioneta le pegó un topón en su cadera.

Me sorprendió, mi hermana me dijo que estaba con vida y ahí recién me dió algo de pena, pero no tanta como la que vendría. Le dijimos a mi hermana que lo llevara al veterinario y nosotros corríamos con los gastos. Tomaron al Simba y en un coche de guagua lo llevaron al médico, este le sacó radiografías y dijo que habría que operar si no quedaría invalido de por vida...

En octubre del año 2006 había muerto mi mama y yo no pude hacer nada por ayudarla...,pero por el Simba si lo podía hacer... ¿que hacer?... me pregunte: ¿valdrá la pena?... ¿podrá volver a ser el de antes?... Tomamos la decisión con mi marido y dijimos "si, operémoslo" y así se hizo. Nosotros aun no lo veíamos, coordinábamos todo por teléfono, la operación, los remedios a comprar, el alimento que debía comer, todo.

El día de la operación fuimos a ver como estaba y la verdad que no encontré que fuera tan grave. A la siguiente semana fuimos nuevamente para ver como estaba y es aquí donde no resistí verlo. Estaba en una caja que le construyó mi cuñado inmobilizado, le pusieron un fierro en su columna y no se podía mover porque el fierro tenía que estar fijo. Le estaban saliendo escaras en su cuerpo, nos quedamos esa noche en casa de mi hermana y Simba lloró toda la noche, me levanté a eso de las 4 de la mañana para verlo y lo saqué de la caja, fue entonces que por primera vez lloramos juntos...el me miraba como diciéndome que hice yo mal para que me pasen tantas cosas malas, que hice yo mal para que tu no me quisieras, que hice yo mal para tener que estar en esta caja encerrado porque me dan este castigo. Fué aquí cuando Dios me presentó una nueva oportunidad, que aproveché al mil por ciento.

Como le habíamos regalado el perrito a mi hermana le pregunté a ella si quería que yo se lo cuidara considerando que ella tenía tanto que hacer con 4 hijos y como yo no tengo, sería mas fácil para mí ya que tenemos la oficina donde yo trabajo y podría estar todo el día con el.
Mi hermana me dijo encantada. Así nos trajimos nuevamente a Simba a Santiago
Por fin en casa. Simba ya no caminaba estaba inválido y dependía de mí, yo podía ayudarlo, tenia que hacerlo, se lo debía y me sentía responsable de su atropello, de su desgracia. Se hacia pipi y caca donde uno lo dejara acostado. Tenía que sacarle la caca con la mano, meter el dedo en su ano para sacarlasela. Me repetía a cada rato en mi mente: como pecas pagas.

Estaba hediondo, llamé a la clínica para saber si lo podía bañar y me dijeron que si, así que fue lo primero que hice. Sabiendo la tortura que le provocaba el baño empecé por hacerle mucho cariño primero, para que no se agitara, para evitar que se le saliera el fierro que tenia en su columna.
Preparé el baño con una de estas cosas que se ponen en las tinas para no resbalarse y acosté al Simba en la tina. Puse agua calentita, lo tomé suavemente, lo comencé a mojar despacio con la ducha teléfono, Simba estaba nervioso, quizás recordaba que 4meses atrás yo lo bañaba a golpes. Pero se de a poco se fue calmando, porque ahora cada gota de agua que caía en su cuerpo era una caricia que yo le hacía para que estuviese tranquilo y humildemente le pedía perdón, lo bañé como 20 minutos. Simba, a pesar de su dolor, estaba feliz. Imagínate, era pleno invierno, tenía todo mi cariño, mas el agua calentita, casi se queda dormido en mis brazos en la tina.
Cuando lo saqué de la tina tuvo que ser con extremo cuidado así que mi marido me ayudó a sacarlo lo pusimos en la cocina en toallas mientras, mi marido lo secaba con secador y yo cortaba en cuatro partes un plumón de dos plazas casi nuevo que teníamos, así tendría 4 frazadas para cambiarlo y mantenerlo calentito. Mas todas las toallas que teníamos porque cada media hora había que cambiarle la frazada porque estaba húmedo producto de su pipi.

Simba estuvo casi 4 meses totalmente inválido, siempre a mi lado en mi oficina, donde tenía los remedios que había que darle, alrededor de 8 pastillas durante el día, alcohol, yodo para curar las entradas de los fierros porque o sino se le podrían hacer costras o se le infectaría. Secador de pelo para secarlo cada vez que se hiciera pipi porque era invierno,hacía mucho frío y con el pipi encima le daba mas frío, bolsas para sacar las cacas que hacia ahí mismo. Tenía que tener muchas mudas para cambiarle y mantenerlo seco, con algodón y agua tibia debía lavarle el potito y limpiar sus partes para que no se pusiera hediondo y le prendía la estufa para que estuviera calentito.

Todas las noches mi marido le hacia masajes en su cuerpo y en sus patas traseras, alrededor de una hora aproximadamente con el secador de pelo y el se quedaba totalmente relajado y dormido.

Supuestamente teníamos que mantenerlo en una caja inmovilizado porque el doctor dijo que se podía pasar a llevar el fierro puesto, y si se le salía hasta ahí llegaba la operación. Pero para que meterlo en caja si el estaba todo el día pegado a mi lado y yo no le sacaba la vista de encima por si necesitaba algo, hasta el agua había que dársela en taza a su hocico, porque debía estar con una lámpara para que no se lamiera su operación.

Pero Simba estaba feliz a pesar de todo el sufrimiento que le di, el agradecía que lo hubieramos traído de vuelta a su casa, a Santiago. Luego de unos días llamé a mi hermana para decirle que nunca mas se lo devolvería y no me puso ningún problema su respuesta fue…. BUENO…

Todo junio, julio, agosto y septiembre Simba estuvo postrado, nunca mas le salieron escaras y se le borraron todas las señales de ellas que estaban en el principio de la operación. Ahora ya estaba sanito calentito todos los días y además ya en septiembre no le ponía la campana en su cabeza porque su cicatriz ya había secado, aun se lamía los hoyitos de los fierros, pero era lo de menos considerando que lo curaba todos lo días.

La cocina de nuestra casa tiene una puerta de entrada y otra de salida hacia el patio delantero de la casa, un día salí a comprar y dejé la puerta delantera abierta y a Simba en la cocina con sus respectivos cubrecamas. El kiosco queda al lado de mi casa así que entre ir y venir no son mas de 5 minutos, salí y se me quedo la puerta de salida hacia el patio delantero, cuando vengo de vuelta veo a Simba al medio del patio con un hilo de pipí tras el, arrastrándose con sus patas delanteras...me estaba siguiendo y me miró como diciendo porque me dejas solo. Me dió tanta pena verlo mirándome como preguntándose porque no puedo caminar, que me paso, porque ahora debo arrastrarme si antes yo corría, saltaba y jugaba. Lo tomé cuidadosamente y lo dejé nuevamente devuelta en la camita, donde nos disponíamos a cocinar. El estaba todo el día a mi lado, en la oficina, en la cocina, en todo momento, hasta cuando yo iba al baño, el me miraba como diciéndome cuanto te vas a demorar.

Un día de Septiembre estábamos en el dormitorio con mi marido y Simba con nosotros en el suelo en sus cobertores, de repente se paró en tres patas, no lo podíamos creer, y eso que siempre pensé que durante estos meses posiblemente nunca mas caminaría. Caminó tres pasos y trató de saltar a la cama como lo hacia antes cuando yo no estaba. Pero chocó con el canto de la cama y volvió al suelo... fue triste, pero por lo menos hoy estaba la esperanza de que si podía pararse aunque sea en tres patas.

Como seguimos con los ejercicios ya Simba a mediados de octubre de 2007 se paraba todos los días en tres patas y de repente apoyaba la patita mas dañada. Lo sacábamos todos los días a la calle a que hiciera un poco de ejercicio uno lo afirmaba y el otro lo animaba por el frente como cuando se enseña a caminar a un niño.

Fin de Octubre de 2007: Simba ya lo logró, está caminando con dificultad, pero camina, no siembre apoya sus cuatro patas pero por lo menos ya lo hace solo.
El sigue acostado en el mismo lugar y se hace el pipi y la caca donde mismo.

Noviembre de 2007: Simba ya camina tiene sus patitas traseras como de lana y da unos brincos trata de levantar su pata para hacer pipi en los árboles pero no hace nada.

Quedó con secuelas graves, gotea el pipi a cada momento, su caca la única forma que la hace es cuando ladra porque es aquí donde ejerce la mayor fuerza, no se da cuenta cuando se le cae, no mueve la cola. Pero aun así nosotros estamos felices de que el pueda caminar y correr como lo hacia antes o casi parecido.

Sigo diciéndome a mi misma como pecas pagas, lo que mas me molestaba de los animales era recoger sus cacas y ahora aquí recogiendo la caca calladita y sacándola de cualquier parte por donde haya pasado Simba.

Pero bueno no importa ahora, el llora cuando salgo, está feliz cuando llego y eso me hace feliz a mí.

Cuando Simba estuvo enfermo le prometí llevarlo a la playa para que el pudiera correr como alguna vez lo hicimos antes y corrió tanto como si fuera su mayor alegría.

Lamentablemente no lo pude hacer este verano, en su reemplazo fuimos a un camping en Febrero de 2008 a ISLA DE MAIPO AVDA. LAS PARCELAS. Camping Don Yayo.
Simba estaba feliz, corría por todos lados. El dueño del camping nos advirtió que debíamos amarrar a nuestro perro, pero como vimos que toda la gente los tenía sueltos no hicimos caso.

En algún momento nos fue a reclamar que Simba estaba ladrándole a unos niños y los estaba persiguiendo para morderlos...No le dije nada y lo amarré un rato. Obviamente no le creí que Simba hubiese estado haciéndolo porque no era agresivo y cuando jugaba con nosotros no nos perseguía ladrando, a Simba le gustaba que lo persiguieran, ese era su juego.

Simba manda, a Simba le gustan los monos de plástico con sonido, no le gusta para nada los huesos de cartílagos, no los come, ni los mira como el común de los perritos.

Llegamos un día viernes 22 de febrero de 2008 al camping Don Yayo, y Simba al otro día como a las 17:00 horas desapareció le preguntamos al dueño y nos dijo que Simba había salido persiguiendo el auto cuando mi marido había salido a comprar.
También esto es mentira porque Simba cuando perseguía el auto era un ratito y luego se devolvía, fuimos tres fines de semana seguidos a este camping y el dueño ya conocía al Simba.

Cuando se nos perdió el mismo día comenzamos inmediatamente a preguntar por el a todas las personas que habían por ahí, de repente apareció un niño que nos dijo que el dueño del camping lo había amarrado y se lo había llevado, fuimos a consultar donde este señor, pero nos lo negó, no pudimos encontrar al niño nuevamente para que nos corroborara la información. Consultamos a la gente que trabaja ahí y nos dijo que los perros los botaban siempre, que no era la primera vez que sucedía y nos indicó el pueblo como a 20 minutos del camping donde los botaban. Entonces fuimos al lugar y nada.

Simba había desaparecido, se lo había tragado la tierra. Teníamos planificado quedarnos en el camping hasta el día domingo 24 pero nos quedamos hasta el lunes 25 de Febrero por si Simba aparecía y nada.

Llegamos a Santiago otra vez sin el Simba, pero ahora traía en mi cuerpo la angustia enorme de no saber absolutamente nada de el, no saber si esta comiendo, si lo están tratando bien, sabiendo que yo fui tan mala al principio y si le toca alguien igual y le pega y le disloca nuevamente su columna. Supieras la tristeza que me embarga no saber como está, si está vivo?

Que angustia, el señor del camping simplemente no nos dijo nada, llamamos por teléfono a todos los camping de alrededor para ver si sabían algo y nada.

Los dueños de los otros camping nos han llamado por teléfono para darnos información de perritos que salen publicados en la radios locales, pero nada. El dueño del camping Don Yayo es el único que no lo ha hecho, cuando el debería ser el primero en llamar por si o por no. Simba desapareció de su propiedad, habiendo tenido los cuidados correspondientes...desapareció.

Ahora estamos sin nuestro amado perrito "Simba"... será esta pena tan grande como cuando se pierde un hijo?... se que es incomparable una situación con la otra pero es un ser amado, tan amado y lo mas mas importante en mi vida...Simba a mi, me enseñó a amar.

Te espero Simba, ojala vuelvas algún día, siempre te estaré esperando.
Te quiere
Tu mamá

Claudia

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Se que muchos quizás lloraron con esta historia, porque yo lo hice. Se lo que es tener perros de esta raza, son como niños, al igual que todos los perros. Solo necesitan que alguien los ame para que ellos nos demuestren que somos importantes en la vida. No olviden nunca mirar de frente, como lo está haciendo hoy Claudia al confiar en mí y contarme su historia. Perfectamente ella se pudo quedar callada, y aceptar que era su castigo, pero no...no se da por vencida, porque este amor que ella hoy siente por ese perro que le enseñó que la vida es totalmente distinta a lo que ella vivía, le dará las fuerzas para seguir en su búsqueda, y si te faltan...piensa en mí.

Se busca a "Simba"...donde quiera que esté. Se perdió en el Camping Don Yayo, ubicado en Isla de Maipo. Mes de Febrero.

Si tu has leído esta historia, y la has sentido en tu piel, ayúdanos a encontrarlo. Si sabes algo de "Simba", por favor comunicate al teléfono celular 09-6927809, o sino a su correo: cluna41@hotmail.com o sino al mío mariposaunika@gmail.com

Este fin de semana se celebra la Fiesta de la Vendimia en Isla de Maipo,quizás muchas personas que lean este escrito irán a su festejo, quizás lo puedan buscar, anden pendiente de hacerlo, tu especialmente si eres de Isla de Maipo, y lo ves, hazlo saber lo antes posible. Te lo pido yo en forma personal, es urgente que aparezca...vivo o muerto...pero que aparezca.

Si me reconoces y lo tienes, por favor entregalo...que Dios te dará tu recompensa.

Sinceramente

Marcela Opazo

NO MAS ABANDONO DE PERROS

Los Querubines

Los Querubines
Cuenta la leyenda que en el cielo hay un grupo de angeles traviesos, Los querubines, quienes son los soldados que cuidan a nuestros bebes peludos, son sus angeles guardianes,...para mi son aquellos que guiaron a la Negra de regreso a San Joaquin cruzando Avenida la Florida y Americo Vespucio, sin ningun rasguño, son quienes salvaron la vida de Blankita haciendo que el Punzon no traspasara las costillas solo causandole heridas leves....son quienes trajeron a mi vida a Candy, Canito, y a todos los miembros de lo que yo llamo Mi Manada...

Gracias

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